HABLANDO DE COLORES

HABLANDO DE COLORES
“Hablando de colores” El artista a exponer es Enrique Bustamante, autor entre otras cosas del pintado del pueblo de Antioquía en el Valle de Lurín, considerado por el Guiness Record como “el retablo más grande del Mundo” Bustamante presentará 10 de sus obras, pintadas al acrílico sobre tela natural y con medidas de O.50 x 0.50 cm cada una. Su estilo pictórico está calificado como “naif contemporáneo” de acuerdo a los especialistas. Es decir, una pintura ingenua, infantil y de improvisado resultado. la exposición de pinturas que se inaugurará el viernes 12 de octubre en la Biblioteca Municipal del distrito de Los Olivos, a las 6 de la tarde. Jr. Cesar Vallejo 1670 Urb. San Juan de Dios

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domingo, 22 de septiembre de 2013

SE ESCAPÓ POR MIS DEDOS







SE ESCAPÓ POR MIS DEDOS
(EB-19 setiembre 2013)



Era uno de los muchos estudiantes que mantenía en aula en un colegio privado. Era humilde, sonrisa tímida, piel cobriza, y ese halo de talento en el dibujo y la pintura que me lanzó hacia la deliciosa manera de ver a quien disfruta de tan dignos y divinos dones. Era hijo único, con madre ya mayor y sobre esta tierra mágica construyó las más hermosas pinturas que vi en un estudiante de secundaria.


Concluyó la secundaria y decidió ingresar a la Escuela de Bellas Artes de Lima. Allí vivió la ilusión del último hombre interesado en el arte plástico. Allí los profesores supieron sacarse el sombrero para aplaudir su talento. Pero también allí aprendió a rodearse de aquellos parásitos que creen que ser artista es ingresar y permanecer en el mundo de las drogas, el alcohol y la bohemia mal entendida. Así Félix, chico inocente y bien criado, aprendió a desarrollar su talento, a la vez que lo iba matando con trasnochadas juntas de bohemia arrabalera.


No le importó el dolor que significaba para su madre verlo ausentarse días del hogar y que problemas bronquiales atacaran mermando su tiempo y disponibilidad para crear. La droga y el alcohol lo llevaron a entender que se derrota a la vida y se elude la muerte “sacando la vuelta” a las costumbres conservadores de un pueblo como el Perú. Así los ruegos de su madre, sólo recibieron la espalda, y los caminos se fueron cerrando a la sombra de la víctima olvidada.


Si hay quienes trabajan para convertirse en víctimas, golpeando la vida, haciéndose frágil ante las inclemencias, llegando a sentir el gran dolor de deshumanizarse, ese es Félix. No hay duda que aprendemos que la penitencia es sacar cara por nuestros defectos y pasiones. No hay duda también, que hay trances irrecuperables en toda vida juvenil. No queda duda que hay quienes caminan ciegos atentos a otras voces y a otros disparatados gustos.


Fui a vivir en el extranjero, conocí otras playas y otros castillos, bajé el cielo y sonreí a la vida sin miedos. Aumenté mi currículo como artista y profesor de arte, fui un hombre con luna para soñar y con sol para independizarme de la tierra y atreverme a pintar siempre. Conocí el aplauso, la prensa sometida ante el talento, el rápido pensamiento para la respuesta, el ciclo de conferencias obligadas para sostener económicamente mi permanencia en cada ciudad. Aproveché cada día, cada minuto para hablar, crear, escribir, y hacer amigos. Amé con ternura y residí en un apartamento caribeño durante buen tiempo. Conocí la revolución del general Torrijos, y la cultura de América Latina en su mejor distancia. Abrí mi pecho a las golondrinas que cantan bonanzas infantiles para llevarme camino hacia el arte naif contemporáneo. Y una tarde regresé a Perú para reencontrarme con mi historia, mi  raza, mis colores, mi familia y el amor en otro territorio.


Aquí nació nuestra única Carla Paola, y aprendí  como diseñador a ilustrar con mi talento cada temporada de colección textil. Pero el tiempo no demoró en mostrarme a Félix desatado en un bohemio atrapado a la distancia por sus pasiones, maniatando la vida sin muletas, formando en solitario el mundillo de los que entendieron mal el mensaje del arte, Ahora desquiciado, con zumbidos poco locuaces en su mente, ajeno totalmente a la pintura, siempre sonriente, como feliz por lo que hace, como queriendo construir con sus manos los pocos apuntes y las muchas fotocopias que vende de autores desconocidos en su mochila gris.


Siento que Félix se escapó por mis dedos en mi afán de hacer de cada uno de mis alumnos un personaje de bien. Un seguidor de la línea recta que nos exige la vida. Un ángel cantando sus propias glorias, el eslabón encontrado a la luz del sol, ajeno a muros, y recónditos espacios cubiertos por el mal.


Ajeno a la riqueza, huérfano materno, sin espadas para luchar contra nada, sin sombra para proyectar su diseño pintando los sueños de la luna….así ha abierto mi corazón para trasmitir el dolor que significa un talento perdido, un alucinado personaje caminando por las calles implorando un recuerdo, una primavera ausente por un otoño dueño de todo su espíritu. Félix es un desgarrado dolor frente al dolor, con el dolor inútil de una vida desperdiciada, de un talento debilitado, de un silencio cruento, de una herida que no cierra…..



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