Buscar este blog

CONTADOR DE VISITAS

contador de visitas

TRADUCTOR

MUSICA

FACEBOOK EB

FACEBOOK EB
VISITA EL FACEBOOK DEL ARTISTA. CONOCELO, HAZ CLICK EN IMAGEN.

BLOG EBARTSHOP

BLOG EBARTSHOP
SI QUIERES ADQUIRIR UNA OBRA DEL ARTISTA CONÓCELAS AQUI, HAZ CLICK EN LA IMAGEN.

BLOG TODO BATIK

BLOG TODO BATIK
Visita e informate de las técnicas del batik. HAZ CLICK EN LA IMAGEN.

SEGUIDORES

miércoles, 27 de septiembre de 2017

CRÓNICA COTIDIANA











CRÓNICA COTIDIANA








Como buen cristiano suelo viajar en transporte público, pero también en privado cuando el caso amerita. Por ejemplo, viajo en el primero cuando debo ir a trabajar, y en el segundo, cuando de compromisos sociales se trata. En el público visto normal, en el privado llevo ciertos aderezos que me obligan no mostrarme ostentoso, creído o superado.



Por ello me han escuchado decir que lo que más me gusta cuando salgo al extranjero es que me llevan siempre en auto y me ahorro la caminata. Porque de transporte público en otros lugares, son menos concurridos que en nuestro país. Es decir, somos menos los que hacemos uso del público, porque la gran mayoría posee un auto.



Todo este introito, porque cuando hago uso de autobuses o micros en Lima, debo llevar una alforja de dinero para contentar a todos los que suben para vendernos algo, contarnos una historia dramática (que pareciera que en muchos casos es real), o simplemente envolvernos en un halo de tristeza que nos parte el alma. Pero he aprendido a admirar muchas cosas en los supuestos “necesitados”: su lenguaje apropiado para referir, su conocimiento especializado de terminología médica, la retención de textos largos, el cómo pueden mantenerse en pie dentro del móvil sin caerse, y el sobrepeso de las cosas que muchas veces lo acompañan.



Hay los que tienen heridas en alguna parte del cuerpo y nos la muestra, los que de por sí nos damos cuenta que tiene alguna trágica dolencia, los que venden objetos, chocolates, caramelos, lapiceros y hasta libros(que son los que más sorprenden por la verborrea cultural de sus expresiones).También están los achorados, los amenazantes, los que se sienten sociedad de consumo y uno debe pagar sus gastos….Me sorprenden los que cantan, tocan instrumentos, imitan voces, los creativos del reggae, hip-hop y otros imperantes sonidos agradables a mi oído y aligeran mi bolsillo para darles la mejor propina.Y me conmueven más aún los que con nuestros instrumentos andinos, hacen resbalar de mi alma mis ancestros indígenas.




Toda una parafernalia de gente talentosa que la sociedad los ha privado de estar donde quisieran estar, dándoles a otros el sitial que no merecen. Pero la vida es así de cruel con los seres humanos en un país quintomundista como el Perú. Aquí muchos que no sirven para trabajar en ningún lado, ocupan cargos importantes en el gobierno de turno. De clase media baja llegan a comprar de chocolates de 250 dólares, cambian de ropa todos los días del año y de automóvil cuando les place, a costa de esos peruanos que están en las calles y el transporte público mendigando para poder comer.


Después nos golpeamos el pecho y nos hacemos la señal de la cruz frente a una imagen religiosa, o cargamos el anda de un santo, o vamos a nuestro templo con la seguridad que estamos purificados y somos “venerables” en la extensión de la palabra. Habría que pensar en una democratización del consumo. Donde todos podamos disfrutar de lo que el mercado nos ofrece, y naturalmente contemos con los medios económicos necesarios para alcanzar nuestros sueños.


Hay una ansiedad por adquirir, y una insatisfacción de muchos por no tener ni para comer día a día. Hay un futuro inexistente para los seres humanos que los hemos convertido en “objetos” carentes de toda oportunidad. Hay un consumo hipócrita de una espiritualidad convenida y amparada por el satanismo de nuestra hipocresía.


Hoy más que nunca a propósito de las próximas elecciones, los cristianos que somos la mayoría en nuestro país, empecemos a transformar nuestra vida ayudando a transformar la vida de los demás. Hagamos que desaparezca la manipulación del consumo solo para los privilegiados. Luchemos por una democratización del consumo en todas las gentes y en todos los peruanos de a pie especialmente….



miércoles, 13 de septiembre de 2017

DÓNDE ESTÁ LA LUZ?








DÓNDE ESTÁ LA LUZ?






“Hágase la luz, y la luz fue hecha” dice nuestro libro sagrado. Entonces aparecieron los planetas, los mares, ríos y lagos, los campos y el día, como la noche…Cuando todo estuvo listo, Dios creó al hombre (y lo hizo a su imagen y semejanza, le regaló el libre albedrío). Lo hizo inteligente, creativo para poder solucionar todos los problemas que se le presentaran en su nuevo hábitat. Lo hizo pensante para usar la vestimenta apropiada en cada estación, le regaló un corazón blanco para llenarlo de amor, no le marcó destino porque el destino no existe…sólo existe amor donde se cruzan las palabras, las miradas y los abrazos.



Dulcemente nos enseñó que la distancia que hay entre un animal y el hombre, es muy pequeña porque ambos conocen el bien y el amor en toda su extensión. Solo que el hombre hace noticia por sus aciertos y sus desaciertos, sueña para realizarse, y se entrega a las facetas que la vida le brinda.



Así tomó el barro e hizo al hombre, entonces había nacido la escultura, la tridimensionalidad de la forma, la belleza expresada en planos, la mente ilustrada en algo real, el trazo sigiloso, la sombra y la captación de nuestros sentidos….entonces nació el artista.



Y a través de sus expresiones el artista ha sabido interpretar con su lenguaje el delirio de la belleza en su esplendor, el alimento para nuestros sentidos, el tiempo, la lluvia, el fuego, y otra vez la luz.



Hoy baña mi memoria la partida, el adiós, la dolorosa palabra donde nace el amor y desata lazos de más amor entre las gentes. Hay una siembra de soledad en cada abrazo, en cada palabra, en cada pensamiento, en cada lágrima.




domingo, 10 de septiembre de 2017

DESCIFRANDO LA HISTORIA









DESCIFRANDO LA HISTORIA





Engendrada con amor, cuidada como un tesoro. Fue un halo de luz que iluminó nuestras vidas para aprender que cada día tiene el sentido de vivirlo en plenitud viéndome realizado en la marea de los aplausos y los triunfos del artista, el maestro, el esposo, el padre.



Cuando pequeña iba y venía de Ciudad de Panamá, donde su madre había regresado para encontrar mejor manera de manejar nuestra economía. Entonces yo era un joven de 30 años y me encontraba en la primavera de mis pies, descansando después de un periplo de varios años por América Latina y diseñador-colorista de Industrias Nettalco S.A., una importante empresa textil cuya autoría de las “Telas Juilliard” no tenía competencia en el medio. 



Era la época que mi obra de pintor se exhibía en renombradas galerías y museos de mi recorrido cultural. Así me abrieron sus puertas la Galería Siglo XX de Quito(Ecuador), la Sociedad Colombiana de Arquitectos(Cali), el Museo de Arte Contemporáneo, Galería Colseguros, (Bogotá), Museo de Zea(Medellín), Banco de la República(Barranquilla)en Colombia, la Universidad Nacional, Casa de la Escultura(Panamá), Galería de Artes y Letras(Costa Rica) y otros…También los institutos alemán, francés, y norteamericano programaron mis conferencias sobre arte en el Perú…los aplausos resplandecieron alrededor de un joven artista peruano que viajaba haciendo uso por primera vez en la historia del Convenio científico cultural y educativo “Andrés Bello” para los países del Área Andina… 



Aún la recuerdo en uno de sus viajes a Lima, cuando mirando por la gran ventana de mi departamento de “Los Halcones” en San Isidro, le preguntaba cuánto me quería y ella mirando hacia el edificio más alto me respondía “grande papá como el edificio que está allá”….Así fue su amor, su querer. Nos vimos muchas veces en Lima y en Panamá. Pero la historia cambió no necesariamente de mi lado. Era como que de la noche a la mañana un hueco atravesaba mis manos y me quedé inmóvil, sin saber qué hacer, si callar el misterio o buscar las aguas tranquilas que ocultan pacientemente los errores.



Sin embargo las hogueras intangibles quedaron carentes de murmullos y mi silencio se ocultó en la profundidad del mar que baña mi amada Lima. Los años fueron tejiendo historias ajenas a mí, vacíos que no pude llevar, horizontes que la llevaron muy lejos y un intento judicial de adopción, para hacer de este árbol trizas.



El artista, el maestro continuó con su tarea diaria, con el papel que como tal le brindó la sociedad en una ciudad cucufata como Lima. Así pasaron los años cada vez eran menos elocuentes. Finalmente una noche coordinando una actividad familiar en Lima, la soberbia desató una discusión que terminó en silencio permanente, en ruptura total. 



Hoy se han roto todos los vínculos, es imposible alcanzarnos para conversar, estamos a la deriva, parece que los afectos han muerto cuando las palabras fuertes hieren el alma, y agita las conciencias. Mi corazón solo guarda amor, ofrendas de vida tranquila…



Hoy solo quiero el silencio, donde aún existe amor….. 



miércoles, 6 de septiembre de 2017

VIVIMOS AMENAZADOS









VIVIMOS AMENAZADOS






Hay que convertirse en Superman para hacer frente a las muchas amenazas que tenemos en este mundo cada vez más peligroso y conflictivo. No hay a quien recurrir en calles y plazas, como en la intimidad de nuestra casa. Los delincuentes, asaltantes, terroristas, incendiarios y otros parásitos sociales, se han  adueñado de nuestro espacio para hacernos encerrar como cucarachas.



El vocablo “libertad” se está convirtiendo en un arcaísmo. Los peruanos somos incansables para luchar sin lograr ganar la batalla. Esta es una batalla infernal entre los buenos o ángeles y los malos o demonios. Ya no asusta lo que diga o escriba, porque todos alguna vez hemos sido víctimas de la guerra cotidiana entre ángeles y demonios, dentro de la sociedad nuestra.



Hemos perdido el amor por la vida, la salud, y la alegría de lo que significó el alumbramiento de nuestra madre un día. Se está perdiendo el lugar que cada quien ocupaba en una sociedad que ahora se ha convertido en abstracta, malévola, destructora, sombría, mentirosa, cobarde, atropellando nuestras conciencias y nuestro cuerpo. Así no podemos seguir habitando este planeta herido, dejando huellas de dolor, angustia, desesperación, llantos y malestar impresos en el alma y los cuerpos de millones de peruanos.



Qué hacer ante tanta negatividad. Las autoridades no solucionan el problema, tampoco las instituciones que tienen que velar por la pacífica coexistencia de nosotros inocentes seres humanos apagados por un arma, una granada, un perdigón o una chaveta. Hasta las radios y periódicos se han convertido en promotores de la delincuencia. Ni qué decir de la televisión, que es la mayor culpable de la proliferación de esta gente descarriada, deshumanizada y antojadiza al presentar espectáculos sin valores, la vida tormentosa y corrupta de muchos de sus personajes, novelas que confunden y no educan, programas cómicos donde se ridiculiza la vida en vez de alturarla. Programas de cuerpos bonitos con cirugía y cerebro vacío como calabaza. Prostitución y otros pecados capitales ventilados como ejemplo a nuestros niños y jóvenes. Todo ello con el beneplácito de las instituciones que los protegen y gastan millones de dólares en promocionarse.



Algo tenemos y debemos hacer, para liberarnos de los pliegues que forma en nuestra conciencia el sinsabor que deja el peligro y la criminalidad. Algo que enseñe a repartir la riqueza en partes iguales para cada habitante de nuestro país. Que así como se enriquecen los bancos y empresarios, llegue también solución económica para los problemas de los demás peruanos. 



El caso del FONAVI es una señal de herida abierta ante tanto adulto mayor confiado que el Estado devolverá su dinero, y no hay solución que se vislumbre a la fecha. La vara mide de manera diferente a quienes sufrieron la expropiación de sus tierras en el gobierno del Gral. Velasco Alvarado, y a los fonavistas que fueron obligados a pagar a un fondo, sin ningún beneficio.



El querer aumentarse el sueldo los funcionarios del Estado y tener como sueldo mínimo un miserable pago, origina las diferencias notables entre peruanos.



El que haya universidades e institutos para ricos y nada para los pobres, es mala señal que trae consecuencias catastróficas en el presente, agravándose en el futuro cercano. 



El maltrato de los vendedores ambulantes y la defensa de los grandes emporios económicos transnacionales y nacionales, es otra mala señal de la angustia que se está gestando en millones de personas.



La salud del pueblo en manos de enfermeras, médicos y técnicos mal pagados, contratados o tercerizados, el una bomba de tiempo.



Ahora después de este análisis nos toca nacer con otra estrella porque a la fecha sólo estamos estrellados. Caimnamos en dirección opuesta a la prosperidad, la igualdad y la libertad. Entonces solo el cielo será nuestro consuelo……