(EB-diciembre 2009)
¿Qué piel extraña envuelve nuestra propia piel?
nos sofoca, nos tuerce,
nos aísla
del pájaro azul aquel que cantó en la mañana
mientras trepaban por nuestras piernas
el terror, el musgo de la maldad,
alargadas quejas de nuestro interior salvado….
Como alondras que cansadas por el vuelo
como si negara la presencia y la existencia de ti
avergonzado miro hacia dentro
descubriendo mi fragilidad como ser….
Cuando llovía y me deslizaba con el chorro del agua
invadiendo gran parte de ti en mi caudal
alegremente alumbrado me sentía
de tus besos colectivos
tu amor sediento
plumas blancas que limpiando mi piel
me convierten en mármol o en ébano
para estar y ser limpio
para amarte por primera vez…..
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