HABLANDO DE COLORES

HABLANDO DE COLORES
“Hablando de colores” El artista a exponer es Enrique Bustamante, autor entre otras cosas del pintado del pueblo de Antioquía en el Valle de Lurín, considerado por el Guiness Record como “el retablo más grande del Mundo” Bustamante presentará 10 de sus obras, pintadas al acrílico sobre tela natural y con medidas de O.50 x 0.50 cm cada una. Su estilo pictórico está calificado como “naif contemporáneo” de acuerdo a los especialistas. Es decir, una pintura ingenua, infantil y de improvisado resultado. la exposición de pinturas que se inaugurará el viernes 12 de octubre en la Biblioteca Municipal del distrito de Los Olivos, a las 6 de la tarde. Jr. Cesar Vallejo 1670 Urb. San Juan de Dios

Buscar este blog

CONTADOR DE VISITAS

contador de visitas

TRADUCTOR

MUSICA

FACEBOOK EB

FACEBOOK EB
VISITA EL FACEBOOK DEL ARTISTA. CONOCELO, HAZ CLICK EN IMAGEN.

BLOG EBARTSHOP

BLOG EBARTSHOP
SI QUIERES ADQUIRIR UNA OBRA DEL ARTISTA CONÓCELAS AQUI, HAZ CLICK EN LA IMAGEN.

BLOG TODO BATIK

BLOG TODO BATIK
Visita e informate de las técnicas del batik. HAZ CLICK EN LA IMAGEN.

SEGUIDORES

domingo, 24 de junio de 2018

EL INICIO DE LA FE









EL INICIO DE LA FE





Mi cerebro está allí y surgen las ideas. No los veo, pero sé que existen. Dios está allí, no lo veo, pero lo siento en mis actos, los que quieren expresar como una cascada, lo que he aprendido del lado bueno de la vida. Se cree en Dios por convicción y no necesitamos verlo porque existe. Creer sin razonar, es el principio de la fe.



Hay una fe religiosa inculcada desde la niñez. Otras, son decisiones que se toman cuando adulto, al no estar satisfecho con la que se profesa. La fe es la decisión que finalmente toma cada quien para adquirir y practicar determinados ritos, costumbres, oraciones, etc.



El hombre en un principio tuvo como propia la “religión del miedo”. Temía a las poderosas fuerzas de la naturaleza porque eran reales, las veía y vivía. Así conoció el rayo, la tormenta, la sequía, y otras calamidades y aprendieron a rendir culto al sol, la luna, las estrellas, el agua, la tierra sometidos por un profundo temor. Eso explica claramente el culto ejercido por los pueblos de los primeros siglos de la humanidad, incluyendo a nuestras culturas andinas. Esos “dioses” han sido loados y representados de mil maneras para marcar su poderío y su intervención de bien o mal sobre los seres humanos.



Con el tiempo apareció la “religión del dogma” totalmente autoritaria, donde no hay salvación fuera de esa religión. Así creen los cristianos, islámicos, mahometanos, budistas y otros grupos mayoritarios en creencia de fe.



A tiempo a llegado la “religión del espíritu” que no se acoge a ninguna institución religiosa y trata en lo posible de hacer cada cual su propia búsqueda, filosofía y decisión, aunque no expliquen las bases en las que se cimenta su creencia.



El hombre siempre ha sido un descontento frente a dios. Un retador del poder divino, un creyente permanente de que dios no existe y solo existe el hombre. El hombre considerando sus imperfecciones, taras, sacrilegios, fanatismo, deshumanizando cualquier principio de fe en un ser superior.



Hay quienes apuestan por la desaparición de las religiones y quienes creen que la fe religiosa es inútil frente a las plagas, enfermedades incurables, deficiencias físicas y mentales en el hombre. Hay quienes hacen de sus costumbres buenas o malas, su propia religión. Por ello el adulterio, el abuso sexual, la sodomía, el robo, la estafa, la mentira, el asesinato y tantas negativas expresiones del hombre hoy, y del hombre de todas las épocas.



Solo nos toca vivir públicamente una vida no secreta sino pública en nuestros actos, dominando nuestras pasiones, enseñándonos a creer y crecer como seres civilizados. Debemos envejecer siendo modelo de los mecanismos religiosos que nos hacen mejores personas y superiores seres humanos. Cuesta creer que seamos solo un pequeño grano de levadura cárnica en el universo gigantesco. Y Dios está allí, para transformar nuestro esfuerzo y nuestra lucha para seguir creyendo.






No hay comentarios: